JULIO ARBOLEDA
Julio Arboleda
(Julio Arboleda Pombo; Popayán, 1817 - Berruecos, 1862) Poeta, militar y político conservador colombiano de vida azarosa, cuya obra se produjo esporádicamente en los márgenes de su trayectoria pública. Terrateniente del sur de Colombia, se opuso de manera activa a la abolición de la esclavitud y participó en las guerras civiles. Por su personalidad, por su trágico destino (murió asesinado a manos de sus enemigos políticos en Berruecos) y por su obra, Arboleda quedó en la memoria con la aureola del héroe romántico. Es autor de poemas publicados en 1833 y de un esbozo épico incompleto titulado Gonzalo de Oyón.

Julio Arboleda Pombo
Sus padres, después del triunfo de Sámano en el sur de la Nueva Granada, huyeron en busca de refugio a la Mina de Timbiquí, perteneciente por entonces a la provincia de Buenaventura. Su padre fue José Rafael Arboleda, de riquísima familia de la aristocracia caucana, amigo y confidente deSimón Bolívar; su madre, Matilde Pombo y O'Donell, también pertenecía a la élite de la región. Fue sobrino de destacados patriotas como Manuel de Pombo, Francisco de Ulloa y del sabio Francisco José de Caldas. Su hermano Sergio se destacó también como escritor y político.
POEMA:
A la mudanza de la fortuna
Yo vi del rojo sol la luz serena
turbarse y que en un punto desparece
su alegre faz, y en torno se oscurece
el cielo, con tiniebla de horror llena.
El Austro proceloso airado suena,
crece su furia, y la tormenta crece,
y en los hombros d e Atlante se estremece
el alto Olimpo, y con espanto truena.
Mas luego vi romperse el negro velo
deshecho en agua, y a su luz primera
restituirse alegre el claro día.
Y de nuevo esplendor ornado el cielo
miré, y dije: ¿Quién sabe si le espera
igual mudanza a la fortuna mía
turbarse y que en un punto desparece
su alegre faz, y en torno se oscurece
el cielo, con tiniebla de horror llena.
El Austro proceloso airado suena,
crece su furia, y la tormenta crece,
y en los hombros d e Atlante se estremece
el alto Olimpo, y con espanto truena.
Mas luego vi romperse el negro velo
deshecho en agua, y a su luz primera
restituirse alegre el claro día.
Y de nuevo esplendor ornado el cielo
miré, y dije: ¿Quién sabe si le espera
igual mudanza a la fortuna mía
Comentarios
Publicar un comentario